zz«¡Usted no puede resolver sus problemas?
NOVENA Y ÚLTIMA TAREA EN LINEA PARA ALUMNOS DEL 6° A Y B, REMARQUE LO INTERESANTE PARA USTED Y REALICE 10 COMENTARIOS, FECHA LÍMITE DE ENTREGA AL CORREO DEL DOCENTE: DOMINGO 19 DE ABRIL.
¡No cuente con su suerte!
Se oye frecuentemente, y quizás usted ya lo ha pensado o dicho, haciendo referencia a una celebridad o a alguien de su entorno: « ¡Qué suerte tiene esa persona! », « ¡Ella logra todo lo que se propone! », « ¡Ella tiene todo el dinero que necesita! », « ¡Ella lleva una vida de ensueño! », « ¡Vive con una mujer (o un hombre) magnífica... »
¡No tendrá ninguna dificultad para recordar este género de reflexiones u otras que, como todo el mundo, usted ha tenido en un momento u otro de su vida!
No hay ninguna vergüenza en ello y es humano desear la felicidad de los otros.
Sobrentendido « ver como él (o ella) es feliz ».
¡De hecho, esta es una forma de expresar sobre todo, que usted lleva una vida que no le satisface! Para resumir, hacer comprender que esas personas tiene suerte, pero usted no.
Una imagen equivocada de la suerte
A menudo imaginamos que esos seres que nadan en la felicidad se han despertado una mañana cubiertos de oro y de felicidad y que eso les ha sucedido por casualidad ¡En general, se cree que ellos no han tenido que hacer ningún esfuerzo para llevar una vida paradisíaca!
O más bien, la que ellos parecen llevar porque la imagen que usted tiene a través de los medios está falseada. En efecto, las historias de las celebridades contadas por los medios están, frecuentemente, adornadas para hacer vender más periódicos o revistas... ¡cuando la realidad es, frecuentemente, muy distinta!
En general, cuando se estudia atentamente y con objetividad la vida de las personas célebres, ya sea en los negocios, en la política, en el mundo del espectáculo, del show business, del cine… conocemos historias terribles sobre estas estrellas.
En realidad, como el común de los mortales, las personas célebres tienen defectos, pasan por momentos difíciles, padecen enfermedades, divorcios, separaciones, el luto por sus familiares, preocupaciones económicas... ¡como todo el mundo!
A veces, algunos tienen historias terribles: infancia desgraciada, maltrato, abandono, violaciones, orfelinatos, enfermedades graves…
Gente como usted y yo
De hecho, estas personas son como usted. Ellas viven y mueren. Entre estos dos extremos, conocen una vida con sus altibajos, sus alegrías y sus desgracias.
« Sí, tal vez », me dirá usted « pero tienen dinero, una hermosa casa, numerosos bienes materiales, viajan... ¡por tanto, el hecho de ser desgraciados de tanto en tanto, debe ser bastante más soportable! »
Yo puedo asegurarle que no es porque esas personas tengan dinero que la desgracia es menos intensa que la que usted puede padecer.
Que uno sea rico o pobre, cuando le llega una enfermedad, sufre exactamente igual.
Si usted tiene un accidente, su dinero no le hará invulnerable ante la muerte, ante la parálisis, ante un traumatismo grave.
¡Si una persona rica se divorcia o tiene penas de amor, el hecho de tener una cuenta bancaria bien acolchada no le dispensará tener que experimentar la pesadumbre, el dolor y la pena!
Yo podría multiplicar los ejemplos pero usted habrá comprendido mi propósito. Las personas que triunfan son seres humanos como usted. Padecen los mismos tormentos que usted.
Sí, evidentemente, no se puede negar que el hecho de tener dinero permite aligerar ciertos sufrimientos... ¡pero eso no permite evitarlos, como acabo de mostrarle!
Por otra parte, a menudo se habrá dado cuenta de que muchas de esas personas conocidas no son más inteligentes que usted, no son más guapas que usted y, frecuentemente, no han realizado grandes estudios.
¡Un día, la barra está demasiado alta!
Usted me dirá entonces: « estas personas tienen ciertos dones. Lo que les facilita la labor. » Usted ha planteado una cuestión importante.
Efectivamente, el hecho de tener talentos en un terreno particular es una ventaja innegable… ¡pero si usted conociese la cantidad de gente que, pese a sus dones, han perdido todo, tendría ciertamente una gran sorpresa!
¡En efecto, numerosas personas « dotadas » en un terreno u otro, han cometido el error de apoyarse en sus dones pensando que ellas se saldrían siempre con la suya aunque no hiciesen nada para mantenerlos!
Es verdad que todas estas personas lo consiguen... durante un momento.
No obstante, un día, se enfrentar a una dificultad que no son capaces de superar.
¡Estas personas son como esos saltadores de altura que pasan fácilmente las primeras barras pero que acaban por encallarse a una cierta altura porque están demasiado seguras de pasar contando solo con sus capacidades naturales!
El secreto que hace la diferencia
¡Si usted estudia atentamente la vida de todas las personas célebres, se dará cuenta de que todas ellas se han dedicado por completo a un objetivo muy deseado porque la suerte no se espera, se provoca!
Ellos no han esperado que la suerte les sonriera. Ellos la han provocado por los esfuerzos que han empleado consagrándose plenamente a ello. Han actuado lo más frecuentemente posible en la dirección del éxito que buscaban y eso, de forma incansable. Aunque tuviesen un don, han utilizado una enorme cantidad de energía y de trabajo para llegar a sus fines. Han trabajado incansablemente.
La noción de « trabajo » no tiene una buena imagen en general. Imaginamos el trabajo como una tarea penosa que realizar, que es preciso hacer para ganarse la vida.
La palabra « trabajo » proviene de la palabra latina « tripalium ». Este es el nombre del collar que los romanos utilizaban para llevar los bueyes a arar. El « trabajo » arrastra la reputación de una tarea que no se tiene ganas de hacer pero que no se puede evitar.
No obstante, es preciso reconocer que no se puede pasar de trabajar para ganarse la vida. Esto es indiscutible. En contrapartida, el trabajo no es obligatoriamente una tarea que uno padece toda su vida. Si a usted no le gusta su trabajo actual, es preciso no obstante, encontrar los aspectos positivos, aunque sea sólo el de ganarse la vida.
¡Si puede hacerlo, entonces es preciso que haga algo que le guste!
Conseguido esto, los esfuerzos que hay que realizar serán menos penosos y le dará una gran satisfacción. De esta forma, usted puede adquirir una confianza propia que, por el efecto bola de nieve, le hará volar de éxito en éxito.
Le es absolutamente necesario cambiar su visión del trabajo para triunfar en su vida.
Cambie inmediatamente su visión de la suerte
Por el momento, volvamos a nuestro propósito, pero usted va a comprender que al hablar de trabajo, no estamos demasiado alejados del objetivo. Al contrario, estamos en el centro de nuestro objetivo.
Porque lo que hace la diferencia entre la gente que triunfa y el hombre de la calle es la motivación y el tiempo que le dedican. Dicho de otro modo, lo que cuenta para triunfar es la inversión personal y la cantidad de trabajo dedicado a alcanzar su meta. Estas son las mejores bazas para beneficiarse de la « suerte ».
¡Es decir, si todavía concibe la suerte como algo que puede caerle encima cualquier día sin que tengan que hacer nada, cambie inmediatamente este punto de vista!
¡La suerte no se espera, se provoca!
Esta afirmación es común a todas las personas que triunfan. Es la energía y la cantidad de trabajo que usted pone al servicio de su deseo o de su meta, lo que determina si va a gozar de la suerte o no.
¡Esto lo saben todas las personas ricas y célebres, aunque son reacias a revelarlo al gran público para evitar encontrarse en competición en su terreno con muchos más candidatos de los que ya tienen!
La mayor parte de las personalidades no quieren compartir este secreto. Prefieren mantener la imagen de la suerte como algo que puede suceder a cualquiera en cualquier momento de forma casual y totalmente pasiva… ¡mientras que es todo lo contrario! Este mito tiene, por desgracia, una larga vida y persiste para mantenerle en su condición actual.
¡Pregúntese sobre su visión actual de la suerte y sabrá porqué no triunfará!
« ¡Cuanto más trabaje, más suerte tendrá! »
Este refrán no es mío sino de uno de los hombres de negocios con más talento y uno de los más ricos de los Estados Unidos: Dave Thomas. Es el fundador y dirigente de Bedarra Research Labs, una de las mayores compañías americanas de informática. ¡Por tanto, no es un tierno soñador sino un hombre eminentemente pragmático que ha construido su éxito sobre este concepto resumido por este refrán, que se ha hecho famoso!
Así pues, se le puede tener confianza. Por otra parte, no es el único que ha emitido este secreto del éxito y de la suerte.
La suerte parece adherirse particularmente a la ropa de personas que triunfan, de las que Dave Thomas es un ejemplo flagrante. Le basta hacer una búsqueda con su nombre para tener las pruebas de lo que acabo de decirle. Dave Thomas ha escrito un cierto número de libros, algunos de los cuales se han convertido en best-sellers en los Estados Unidos, entre otros « Nadar con tiburones sin dejarse devorar. » y « ¡Desconfíe de un hombre pobre que le ofrece su camisa! ».
Hay otras condiciones que pueden afectar su éxito y su suerte como las relaciones, los dones, pero también el instinto, el momento oportuno, la organización… La experiencia demuestra que todas estas condiciones, por ellas mismas, no serían nada si, a través de su dedicación personal, dicho de otro modo su trabajo, usted no las utilizase en el momento oportuno. Incluso el mejor guía de montaña puede mostrarle el camino pero solo usted puede subir hasta la cima de la montaña.
Es decir, la suerte es la materialización de « la acción de la persona adecuada en el momento oportuno ». Esta es, verdaderamente, la auténtica suerte. Esto es lo que testimonian todas las personas que triunfan. “VAMOS MUCHACHOS”
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